Se esperaba este partido como agua de mayo, ya que el equipo propietario del terreno, el Ranero, se despedía de este viejo y obsoleto campo de tierra y quería despedirse de su afición realizando un partido memorable. Pero los hados no han querido que este se llevara a cabo y nos hemos tenido que conformar con solo 45 minutos de juego. En los minutos que se jugaron el Ranero a pesar de no jugar con la intensidad y la precisión de la semana pasada, si ha hecho el trabajo correcto para que en tan solo medio tiempo consiguiera los tres goles.
El equipo Pinatarense se presentó en el campo con tan solo nueve jugadores, lo que hizo intuir como se iba a desarrollar el encuentro. No podemos aventurar los motivos porque lo hizo ¿Creemos que tenía opción de mantener la categoría ganando en nuestro terreno? ¡¡Pero no somos adivinos!!, en fin, cosas del fútbol.
Al final la afición y los jugadores se han quedado perplejos al finalizar el primer tiempo, hemos visto que el árbitro suspendía el encuentro ya que el Pinatar con un jugador expulsado una vez terminado el primer tiempo, luego parece que otro jugador se ha encontrado indispuesto, total, que al solo contar con siete jugadores para comenzar el segundo tiempo, el colegiado aplicando el Reglamento ha tenido que suspender el encuentro. Nos hemos quedado con la miel en los labios, los jugadores estaban ansiosos de jugar, tendrán que esperar a la semana que viene, última jornada de la liga, y nada menos que visitando el difícil campo del Mediterráneo.
Habíamos pensado de antemano, que el encuentro tendría dificultades sabiendo que el rival aunque estaba en situación de descenso marcaba muchos goles en sus partidos, lo que hacía pensar que no sería un pasacalle para el Ranero conseguir la victoria.
El encuentro se jugó el domingo día 16 de Mayo, a las 12:00 horas, día soleado aunque la ligera brisa que corría hacia más llevadero el esfuerzo de los jugadores, que apenas si sudaron la camiseta. Día propicio para tomar cerveza fresca en la cantina donde el chorreo de gente no paró hasta bien terminado el encuentro.
Un partido con poca historia, casi se puede decir que fue un entrenamiento, el Pinatar de salida formó dos líneas de cuatro hombres entre la línea media y su área, dejando al Ranero el balón y la cancha. Los locales ejercieron una presión sobre los visitantes que los maniató, no dejándolos pasar del medio campo, solo llegaron a la portería local en un par de balones largos que Jara (El Inquieto) una vez saliendo fuera del área despejó con contundencia y otra bloqueando el esférico por alto. El encuentro fue un dominio apabullante de un Ranero que si hubiera estado mas cuidadoso con los fueras de juego podría haber marcado muchos goles en el tiempo que duró el partido. 2
De todas formas aun desaprovechando ocasiones consiguió batir la portería forastera tres veces durante los 45 minutos que duró el encuentro.
No podemos decir que haya sido un partidazo por parte del Ranero ya que enfrente tenía a un equipo diezmado y con pocos visos de presentar batalla a un Ranero deseoso de victoria que ha puesto ganas y coraje metiendo al rival en la cocina y no dándole opción al ataque, si bien se ha anticipado y ha robado todos los balones hubo lagunas que el Míster José Larrosa (El Emperador) ayudado por su segundo Andrés (El Morrosco) deberán corregir en el futuro.